viernes, 8 de julio de 2011

Creer

¿Qué significa tener un Sirviente?

Siempre lo que te enseñan sobre los Sirvientes es que son personas que velan por tu seguridad y tu bienestar. Tienen incluso la obligación de sacrificarse a ellos mismos cuando ven que su Amo puede correr peligro. Pero... yo no creo en ello, no después de que uno de esos individuos se atreviera a romper su juramento, o más bien... no creía.

Ahora tengo un Sirviente.

Pero no entiendo por qué, si son Sirvientes ambos, el que me quitó algo que yo apreciaba tanto y la muchacha que comparte conmigo ahora, son tan diferentes si ambos son Sirvientes en su profesión por lo que deberían tener más o menos los mismos objetivos. Se bien que la personalidad de cada quien es definitoria para sus modos de actuar, pero entonces, ¿Nagisa también podría mentirme como lo hizo aquel sujeto? ¿O sería un prejuicio injusto, como si alguien dijera que todas las Reinas son iguales?

Al principio creí que la movía el engaño por lo que me mantuve alejada de ella en los primeros tiempos en que estuvimos juntas. Realmente creo que es justificada esa acción tomando en cuenta la experiencia que tuve que vivir, sin ánimos de querer parecer una víctima, creo que tener temor es algo completamente normal en mi posición.
No creía nada de lo que decía, decía que me protegería pero yo no lo creía y como por mi posición y rango no le debía ninguna explicación, no tenía ninguna intención de confesarle lo que me había pasado, de confesarle que lo que sentía no era antipatía, sino miedo.

Sin embargo, con el tiempo pasando, ahora el sentimiento es un poco distinto, siento, por alguna razón que puedo creer con firmeza en que mientras este a su alcance, puedo confiar en ella realmente, que puedo contarle cosas que me pasan sin tener temor a que se sepan o que me juegue trucos sucios teniendo esa información tan personal en su haber.
No voy a ser telenovelesca y decir que desde que ella llegó cambió todo, pero me siento de algún modo más segura, más protegida, más apoyada que antes, ya no veo el deber de guardarme las cosas hasta hacerme trizas por dentro. Quizás no sea de contar mucho las cosas, pero al menos, siento que tengo la libertad de elegir.

"O-jyouu"

"Jyouu"

- "Le quiero."


Creo que en ese momento fue la primera vez en que vi a Nagisa sonreir de manera natural, como si de verdad estuviera sintiendo felicidad y no me estuviera sonriendo por puro protocolo.

Mientras el tiempo pasaba, quise pronunciar esas palabras también, solo que al principio todavía tenía algo de miedo de entregarme a un sentimiento cálido siendo que nada ni nadie me garantizaba que lo que Nagisa decía era verdad, nadie podría asegurarmelo nunca, lo cual aprendí más tarde. Sólo había un camino.

Creer.

- ¿Jyouu?
- ¿Sí?

Es hora de levantarse, ¿verdad Nagisa?

- Es hora de levantarse.

Lo sé.

- Voy enseguida. Me daré una ducha antes de desayunar.
- Bien, prepararé su desayuno mientras lo hace.
- Perfecto, gracias Nagisa.
- No hay nada que agradecer.

Es divertido jugar de vez en cuando.
Aunque si hubiese estado fingiendo que dormia hubiese un poco más divertido.
Una vez me quedé dormida y Nagisa me despertó, y la descubrí besando mi frente para depertarme. Se sonrojó tanto cuando vio que la hube descubierto que siempre he querido repetirlo, pero por alguna razón, me he estado despertando antes, y se me pasa la hora como para fingir apropiadamente.
En un principio nunca hubiese esperado de Nagisa una muestra de cariño como esa.

...

No sé si sea algo realmente normal, pero me gusta que el agua llegue al límite que está entre lo "muy caliente" y lo "quemante". Me gusta bañarme de esa forma, que el agua que corre por mi piel este muy caliente, de modo que de algún modo me haga olvidar dónde estoy.
Me gusta que después de unos momento el excesivo vapor amenace con quitarme el aliento, teniendo siempre la ligera impresión de que el agua va a quemarme, siempre amenazandome, pero nunca cumpliendo.

Me gusta así...

"Tan repleta de vapor, que a cada exhalación salga de mi boca una nube..."


Un día cualquiera, hablaba con Nagisa sobre las clases de amor que creíamos que habían, los matices que podía tomar ese sentimiento y llegamos a la conclusión que la sociedad restringe el amor, y luego se queja de que no hay suficiente. El amor siempre ha sido un sentimiento dirigido para la familia y para quien consideras tu "pareja". Pero... ¿para los demás alcanza solo el cariño? ¿No puedo "amar" a alguien que no cumpla esos requisitos pero aún así quiera de sobremanera? ¿Es suficiente un "te quiero"?

Eso me preguntó Nagisa.

- Te amo.

La cara de Nagisa me dio a entender que nunca en la vida espero que yo le dijera eso. Ni yo misma lo hubiese pensado, pero ...la conversación, el sentimiento restringido, nadie nos iba a dar la aprobación de que existía amor para quienes quisieramos mucho y que no fueran ni la pareja ni la familia, y aunque estaba convencida de que Nagisa compartía mi posición respecto a que esas palabras deberían poder ser dichas a más personas que según nosotros las mereciesen, se sintió muy extraño decirlo, aunque no necesariamente desagradable.

"Que a cada soplido, aparesca una suave ráfaga de este cálido vapor."

- Yo también le amo, Jyouu.

Si en un momento como este en el que mi cuerpo está tan acostumbrado a la alta temperatura del agua, apoyo mi espalda en la pared fría que se extiende a mi lado, mi cuerpo automáticamente se verá extrañado y me hará tomar aire de una sola vez.

"Tan repleta de vapor, que por un momento se me haga imposible respirar."

Eso sentí cuando ella demostró correspondencia a lo que yo decía.

Nagisa es alguien muy ceñida a las reglas que han sido escritas para cada situación, lo que podría llamarse "protocolo". En las Academias para Sirvientes, y me consta, puesto que debo evaluar cada cierto tiempo el esquema de enseñanza de la Academia de Sirvientes de Ewelandia, mi país, les enseñan a los futuros subordinados que la regla de oro de su trabajo es nunca encariñarse con sus amos. Nunca llegar a quererlos de manera que eso pueda afectar su impecable rendimiento en su trabajo, ¿entonces como Nagisa podía decir algo así? Era una innegable desobediencia a las reglas de su trabajo, a su juramento como Sirviente, a su necesidad por seguir las reglas, a ser el Sirviente Perfecto del que alguna vez hablamos.

¿Todo por el amor que tanto rechaza la sociedad?
¿Amor por mi?



Siempre después de cortar el agua de la ducha me quedo unos momentos inmóvil, solo respirando, aspirando a recuperar el aliento y un ritmo respiratorio normal mientras poco a poco el nivel de vapor comienza a disminuir. Casi que me siento mal, pero pasa pronto, es ...solo un momento.

Así, al abrir los ojos, apoyada en la pared fría, todo parece nuevo.
O mejor dicho...
Todo aparece de nuevo.

Creo que así como todo aparece de nuevo, puedo sentir las cosas "de nuevo", y...
Me doy cuenta en este momento, casi de semi inconciencia

"Que amar con, y ser amado por este tipo de amor
...es maravilloso."
 
...

- ¿Nagisa?
- Jyouu, se va a enfriar, tiene el pelo mojado.
- Lo sé, pero es tu deber secarlo y peinarlo para mi.

La mirada inexpresiva pero con un dejo de ... algo en Nagisa me da a entender que comprendió el juego. Exacto... no es "por" mi, es "para" mi. Es distinto.

Nagisa mira a otro lado y cierra los ojos esbozando una ligera sonrisa. Me gusta pensar que hace esos deberes a gusto ya que uno de los cambios que he podido notar en ella, es el que ya no sonrie por cualquier cosa.
Me gusta eso, aunque no siempre juegue a mi favor, aunque no siempre le agrade algo que diga o haga, puedo saber con plenitud cuando si está contenta o está haciendo algo porque quiere.



- Voy ahora.

....



- Es cedoso.
- ¿Uh?
- Su cabello. Es muy suave.
- Muchas gracias, Nagisa...

Y me quedé con las palabras en la boca. El cabello de Nagisa era más largo, pero me pregunté como sería al tacto. Quería decir "el tuyo también".

Espero pronto, poder decirlo.

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